Resolución de problemas

METODO STOPP SPA DE RESOLUCIÓN DE PROBLEMAS

Los colaboradores de Daniel Goleman (psicólogo estadounidense que popularizó el término de Inteligencia Emocional) Elias, Tobias y Friedlander constituyen un modelo de resolución de problemas que puede resultar util para docentes, padres e hijos.

Este método es conocido como STOPP- SPA (acrónimo de los pasos a seguir) y se puede aplicar a cualquier problema de nuestra vida cotidiana. Éste, implica la capacidad para comprender, controlar  y discriminar  los sentimientos propios y ajenos.

De este modo, los 8 pasos del método STOPP- SPA son los siguientes:

1. Primero tendremos que conocer los Sentimientos que me llevan a actuar de forma reflexivaEste paso es fundamental para, posteriormente, poder reconocer cual es el problema y pensar las posibles soluciones. Un ejemplo de esto sería  preguntarse cómo me siento o cómo creo que se está sintiendo la otra parte.

2. En segundo lugar debemos reconocer que existe un Problema para poder afrontarlo. Buscar en las causas que llevaron a dicho problema será más útil a la hora de poder resolverlo. Por el contrario, centrarnos sólo en quién tiene la culpa podrá hacer que nos alejemos de la solución.

3. En tercer lugar pasaremos a  marcarnos unos Objetivos que nos proporcionarán una guía. En este paso, debemos tener claro qué es lo que queremos conseguir, es decir, preguntarnos qué deseamos que ocurra para poder solucionar nuestro problema.

4. Una vez fijados los objetivos, tendremos que Pensar en qué cosas puedo hacer para poder llevar a cabo nuestros objetivos previamente planteados. En este paso, debemos buscar  las posibles soluciones que tenemos para conseguir nuestra meta. Preguntarse qué podemos hacer, cómo podemos hacerlo, en cuánto tiempo, qué cosas o personas necesito para lograrlo, etc. Es importante ser realista en esta fase y no proponerse metas imposibles de alcanzar. Por ello debemos tener en cuenta todas las variables que influyen en la consecución de los objetivos.

5. A continuación pasaremos a Prever el resultado que va a acarrear nuestras acciones, es decir, a pensar en las consecuencias de dichos actos. En este caso, si el problema es con otra persona debemos ponernos en el lugar de esta y pensar cómo nos sentiríamos nosotros si nos hicieran lo que tenemos pensado hacer o decir.

6. Una vez barajado las posibles soluciones y previsto sus posibles resultados debemos Seleccionar la solución más adecuada para nosotros. Este paso a veces cuesta un poco, especialmente cuando nos enfrentamos a dilemas en los cuales tenemos varios pros y contras. Por ello, no es aconsejable precipitarse ni dejarse llevar por arrebatos momentáneos.

7.  En séptimo lugar habrá que Planear cómo vamos a proceder. En este punto debemos ser conscientes de que tendremos que ser perseverantes y no rendirnos ante los posibles contratiempos. 

8. Por último, tendremos que Advertir qué pasó finalmente, y cómo podemos seguir. El último punto supone evaluar el resultado del plan, ver que éxitos y fracasos hemos logrado y cómo podemos mejorar para futuras ocasiones.

Como veis, este sencillo método puede ser muy util cuando no tenemos algún problema que nos “ronda en la cabeza” y nos sabemos como afrontarlo. Os invito a que lo utilicéis con vuestros hijos, alumnos y con vosotros mismos.

Bibliografía:

ELIAS, M.; TOBÍAS, S. Y FRIEDLANDER, B. (2014). Educar con Inteligencia Emocional. Barcelona: Clave de bolsillo