educational psychology

Motivar y favorecer el clima del aula (English version)

Nobody would question that the school should be a safe and relaxing place where pupils have to learn and grow up happily. However, attending a class may be a stressful experience for many children, for different reasons. Those could be: they find their class boring and they have to do a great amount of homework day in-day out; some of them don`t understand what tasks they are asked to do; they could be embarrased to ask their doubts or questions or they don`t get along with their mates and find it difficult to socialise.

It`s hard to find just a single factor that makes students suffer from stress in class. We, as teachers, are commited to providing our pupils with a stress-free environment where they can feel confident and enjoy the different lessons and subjects. From my point of view, there are several issues that we must take into account for achieving this. These are:

  • Know your group: there are some techniques such as the sociogram, which provides you with information about the social bonds and group relationships. This could be very useful to know how students could sit down with their mates (for example in cooperative groups) and to avoid social problems such as bullying. Besides, the sociogram allows teachers to know the degree of social skills of students and take advantage of it.

  • Set the class rules (code of behaviour) with them from the first day of the class and be clear and consistent: there is no point in constantly threatening them with punishment if you are not going to stick to it in the end, or in being too strict with them if they don`t understand why they should meet a standard. If you want them to respect you and each other they have to be aware of what they can do, what they can`t and why. Otherwise they would never know if they are acting properly or not.

  • Smile often and be kind with them: try to praise their achievements more and do not only focus on their mistakes (positive reinforcement). Make them know that making mistakes is positive for learning and solving their flaws by themselves. Don`t make them feel embarrased when they don`t know an answer, but ask them how they can find that information and what they should do to learn it.

  • Make the subject appealing to them: a good teacher should try to make his/her subject meaningful and interesting for students. Use games, songs, videos, group dynamics (such as role-playing, debates, drama, etc) or do projects, and do not only use the ordinary student’s and activity book. That way they would learn easily while they are having fun.

  • Make them feel important and useful for the rest of the class by assigning roles so that they feel responsible: a good example of this could be by using cooperative learning roles (supervisor, time keeper, leader, scribe, spokes person and making them help each other when they have doubts or don`t know something about a task. The group always knows more than the individual

  • Take the diversity of your students into account and make direct contact with their families: pay attention to every attitude or mood change of your pupils and find out about their family or personal situation. They could be going through a difficult moment in their lives or might need individual curricular adaptations.

To sum up, I would like to highlight that many factors lie behind a good teaching practice. It is not just being able to manage the learning of students, but also to manage the classroom environment in many different aspects in order to obtain the best possible setting.


comunicacion

MEJORA LA COMUNICACIÓN FAMILIAR

Nuestra comunicación no solo se basa en el mensaje verbal que trasmitimos. Interpretamos lo que nos quiere decir alguien según sus palabras, gestos, la expresión facial, el tono de voz, su postura, la mirada… Unimos todas las variables verbales y no verbales y de ahí sacamos una conclusión. Por ejemplo muchas veces se malinterpretan conversaciones que tenemos a través de redes sociales como WhatsApp, ya que al ser un medio escrito perdemos toda la comunicación no verbal (quizá alguien nos está diciendo algo de forma cordial y pensamos que está enfadado…). De hecho, el comportamiento no verbal trasmite mucho más que las meras palabras. Como dice el dicho “una imagen vale más que mil palabras” y esto lo tenemos que tener en cuenta a la hora de comunicarnos.

Imagina que le preguntas a alguien “¿Te gusta mi vestido nuevo?”, y te responde “¡Sí, me encanta!” pero su mirada delata lo contrario. ¿Qué interpretas? Lógicamente, que el vestido no le gusta. Cuando estamos frente alguien, no podemos ocultar nuestro comportamiento no verbal. Puedes decidir no hablar o seleccionar lo que vas a decir, pero resulta casi imposible no enviar mensajes a través de tu rostro o de tu cuerpo. No obstante, además del comportamiento no verbal, hay que mostrar empatía, respeto, interés y tolerancia para que haya una buena comunicación entre dos personas.

Muchos padres encuentran dificultades a la hora de comunicarse con sus hijos. Se quejan de que no les escuchan, de que les mienten o que no se entienden mutuamente. Estas dificultades ocurren especialmente cuando los hijos son adolescentes, posiblemente por las características propias de esta edad.

Para mejorar la comunicación con nuestros hijos (o con cualquier otra persona) podríamos tener en cuenta los siguientes consejos:

Mírale a los ojos: la mirada propicia la confianza y que la conversación fluya.

Escucha su lenguaje no verbal y cuida el tuyo. Debemos fijarnos en su expresión facial, si está triste, si está contento, si tiene ganas de hablar, etc. Según como les veamos debemos hablarles de una u otra manera. Si les vemos tristes es mejor “no ponerse pesados” insistiendo que nos digan que les pasa, sino abrazarles y que sientan que cuentan con nuestro apoyo, para cuando les apetezca hablar. Intenta ponerte en su lugar y procura elegir un momento adecuado para tratar ciertos temas con ellos (intenta no regañarle delante de sus amigos, etc).

Escucha sin juzgar. Es aconsejable que el hijo perciba que es escuchado y que su opinión importa. Si queremos que confíe en nosotros, no debemos sancionar cada cosa que haga o nos diga, pues lo único que conseguiremos es que deje de contarnos sus cosas y que nos mienta. Si queremos que cambie en algo y nos preocupa su comportamiento, es mejor que le expliquemos tranquilamente porqué es importante que no haga esto o lo otro, que pongamos ejemplos de cuando nosotros teníamos su edad, que partamos de que el chico hace las cosas con buena intención y necesita ser orientado por nosotros.

Contesta a sus preguntas de forma sincera, honesta y lo más rápido posible. De esta manera los chicos se sentirán importantes y respetados.

No insistas continuamente: no es muy efectivo que le digamos a nuestro hijo que “tiene que hacer algo” mil veces si luego no tiene consecuencias. Es mejor que le advirtamos una vez de que si hace algo tendrá que asumir sus consecuencias, argumentarle el sentido de la norma, (comprobando que la entiende), y cumplirlo desde el primer momento, sin más discusión.

Permítele que muestre sus opiniones y sentimientos. Aunque puede parecer lo contrario, los hijos respetan más a sus padres cuando se sienten libres de manifestar sus pensamientos y emociones. Aceptando esto fomentaremos su confianza y mejorará nuestra relación con ellos.

No compares a tu hijo con sus hermanos o con otros chicos. A nadie nos gusta que nos digan o nos insinúen que somos “inferiores” a otros en algún aspecto.

No pongas “etiquetas”: hay que juzgar siempre el comportamiento de alguien, nunca a la persona. Por ejemplo, si nos molesta que nuestro hijo no ha hecho su cama es mejor que le digamos eso a que le digamos que es un “vago”. Los insultos o las descalificaciones siempre empeoran la comunicación y las relaciones interpersonales.

Enlaces de interés:

Medicación Familiar, Comunidad de Madrid