adolescentes

LA ADOLESCENCIA

El término adolescente es relativamente reciente, pues no aparece hasta el siglo XV. Como ya sabemos, consideramos la adolescencia como la etapa evolutiva que se sitúa entre la niñez y la edad adulta.

Esta coincide con la pubertad del ser humano, que supone el conjunto de cambios orgánicos y fisiológicos que tienen lugar en esta etapa.
No hay que confundir la pubertad con la adolescencia, pues la primera es un fenómeno universal, y la segunda no. La adolescencia se considera una construcción socio-cultural de la sociedad occidental.
En otras culturas la persona pasa prácticamente de “niño a hombre” o, como dice la canción, de “niña a mujer”. Esto también ocurría en la época de nuestros antepasados, donde los jóvenes dejaban de estudiar muy pronto para trabajar, casarse, emanciparse y tener hijos.
Sin embargo, en nuestra sociedad cada vez se tarda más en pasar al estado adulto. Ser adulto implicaría ser independiente económicamente, tener autonomía personal y  constituir un hogar propio (Aguinada, Coleman y Husten). Sin embargo, hoy en día factores como las exigencias académico-laborales, la crisis económica o la sobreprotección parental provocan que se prolongue la adolescencia hasta pasados los veinte e incluso los treinta años en algunos casos. Esta situación provoca inmadurez, inadaptación, angustia y agresividad entre los jóvenes.

CARACTERÍSTICAS:

Teniendo todo estos factores en cuenta, podemos concluir que la adolescencia tiene unas características que la diferencian del resto de las etapas evolutivas del ser humano.

CARACTERÍSTICAS FÍSICAS Y PSICO-SEXUALES:

Con la coincidencia con la pubertad aparecen los rasgos sexuales secundarios, que supone un gran dimorfismo sexual entre varones (aumento de musculatura, aparición de la barba, primeras eyaculaciones…) y mujeres ( primera menstruación, crecimiento de los senos…). Detrás de estos cambios está una explosión de hormonas (estrógenos y testosterona) que afectan física y psicológicamente a los adolescentes. Como consecuencia se consolida el desarrollo psico-sexual de la persona (primeras relaciones sexuales,  enamoramientos…). En esta etapa padres y educadores deben enfatizar la educación afectivo-sexual, aunque este aspecto debe ser tratado desde la infancia.

CARACTERÍSTICAS DE LA PERSONALIDAD:

El adolescente vive una fase “egocéntrica” (Elkind), en la que manifiestan un exceso de confianza en si mismo. Esto se conoce como fabula personal (“a mí esto no me va a pasar”). Esta sensación de invulnerabilidad le puede llevar a tener conductas de riesgo (consumo de drogas, conducción temeraria), por lo que es importante ofrecer posibilidades de ocio saludable como la práctica del  deporte, y educar en buenos hábitos de consumo desde que son niños. Además, suelen creerse el “centro del universo”  y consideran que tienen un público que les observa en todo momento (lo que se conoce como público imaginario) . Otro aspecto peculiar del adolescente es que piensan que sus experiencias son únicas e irrepetibles, ven a los adultos como “carcas” que no pueden entender lo que están viviendo.

Además, en la adolescencia se desarrolla y consolida la identidad personal. Esta supone varias dimensiones que envuelven la vida de una persona (vocación laboral, ideales políticos, creencia religiosa, orientación sexual, identidad de género,…). En el desarrollo de la identidad influye decisivamente el autoconcepto y la autoestima. El autoconcepto es la imagen que tenemos de nosotros mismos. Los adolescentes comienzan a describirse a sí mismos empleando características psicológicas e intelectuales, como el carácter o la ideología, y no sólo características físicas, como hacen los niños. Por autoestima entendemos la valoración afectiva de nuestro autoconcepto, es decir, que sentimiento nos produce la imagen que tenemos de nosotros mismos. El entorno social del adolescente influye de forma determinante en la autoestima del joven y parece haber relación entre un entorno familiar estable y niveles positivos de autoestima (Harter). No obstante, en esta etapa evolutiva tiende a disminuir, ya que suelen ser más inseguros.

CARACTERÍSTICAS SOCIALES:

Otro aspecto a destacar es que en este momento encontramos también frecuentes conflictos con los padres, profesores y figuras de autoridad en general, como forma de rebelión contra las normas establecidas.
Hay que resaltar que esto no es únicamente atribuible al carácter del adolecente en sí, sino que también influye la forma de interaccionar del adulto. Por ejemplo, hay más posibilidad de conflicto con padres autoritarios que con padres tolerantes.
La influencia familiar en la adolescencia es determinante. Aunque los amigos o compañeros pueden influir más que los adultos a corto plazo (ocio, gustos…), la familia lo hace más a largo plazo, y en aspectos más determinantes (actitudes, valores…).

En cualquier caso, no podemos negar que en esta etapa el peso de la familia empieza a disminuir por la creciente  influencia del grupo de iguales. El adolescente con sus amigos puede ser uno mismo y liberarse de los roles fijados en la familia. Se desarrolla el sentimiento de pertenencia a un grupo  y el hecho de ser aceptado o rechazado tiene fuertes repercusiones emocionales en el individuo. Así pues, en función del grado de aceptación podemos distinguir entre:
1. Adolescentes polémicos: agradan a algunos compañeros y desagradan a otros (son “odiados” o “amados”).
2.Adolescentes rechazados: desagradan a la mayoría de los compañeros, por lo que reciben numerosas manifestaciones de exclusión.
3. Adolescentes ignorados: suelen pasar de inadvertidos y apenas se relacionan con sus iguales.
4. Adolescentes populares: gustan a la mayoría de sus compañeros y son reconocidos por ellos de forma positiva.
Familia y profesores debemos estar muy atentos a los adolescentes que consideremos rechazados o ignorados, pues pueden sufrir acoso escolar.

CARACTERÍSTICAS COGNITIVAS E INTELECTUALES:

En cuanto a su desarrollo cognitivo, aparece el pensamiento lógico-formal (12 a 15 años), que supone la capacidad de abstracción. Hacia los 16 o 18 años se puede culminar la abstracción activa, lo que implica un interés por los temas filosóficos, sociales, religiosos o científicos: poco a poco va creando su propia visión del mundo. En este punto es determinante el desarrollo intelectual y cultural del adolescente, ya que cuanta más formación adquiera, mayor capacidad de abstracción tendrá.

Por último, debemos señalar que la adolescencia es el periodo de la iniciación e implicación vocacional (Ginzerg). Entre los 12 y 15 años pasan de interesarse por una profesión u otra según sus intereses, a elegir según sus aptitudes (lo que se les da mejor o peor) y sus valores (querer ganar mucho dinero, ayudar a los demás, etc.)
Hacia los 16-18 años las presiones del medio hacen que deban optar entre las múltiples posibilidades que les ofrece el sistema educativo: Ciclos Formativos, Bachillerato… o ponerse a trabajar. Una buena orientación y asesoramiento es esencial para que puedan elegir bien su futuro profesional.

En definitiva, la adolescencia es una etapa compleja que tiene muchas peculiaridades en la que padres y educadores tenemos una labor ardua que realizar. Saber entenderles y comprender lo que están viviendo mejorará nuestras relaciones con ellos.

Referencias bibliográficas:
Carretero, Palacios (1998): psicología evolutiva (Vol2). Madrid.Alianza Psicología
Palacios, Marchesi y Coll (1999): desarrollo psicológico y educación: psicología evolutiva. Madrid. Alianza psicología.
VV.AA (2005): psicología evolutiva. Madrid. UNED

Enlaces de interés:

Problemas en la adolescencia

Adolescentes: guía para madres y padres

SEXPREAM: recurso multimedia de educación Afectivo-sexual

Programa de Protección Escolar PROTEGIENDOTE